Crear empleo es devolverle futuro a San Luis

Durante demasiado tiempo discutimos el empleo desde el lugar equivocado. Hablamos de planes, subsidios, contratos temporarios, empleo público o estadísticas, pero pocas veces nos hacemos la pregunta fundamental: ¿qué necesita San Luis para que una persona pueda vivir de su propio trabajo y construir un futuro en su provincia?

Desde Impulso Generacional tenemos una convicción: la verdadera política social de largo plazo es la creación de empleo genuino.

Nuestro objetivo de avanzar hacia 100.000 nuevos empleos privados no puede ser solamente una consigna. Tiene que representar un cambio profundo en la matriz económica de San Luis.

No creemos en abandonar a quienes necesitan asistencia del Estado. Pero tampoco creemos que una ayuda económica deba transformarse en el destino permanente de una persona. La asistencia debe acompañar los momentos difíciles; la capacitación debe generar oportunidades; y la inversión, la producción y el crecimiento deben crear los puestos de trabajo.

Ese es el camino que proponemos.

San Luis necesita volver a ser una provincia donde resulte conveniente invertir, producir, contratar y emprender.

Para conseguirlo tenemos que simplificar radicalmente la creación de empresas, avanzar hacia un sistema de “empresa en un día”, revisar la presión tributaria provincial, eliminar burocracia innecesaria y acompañar especialmente a las PyMEs, comerciantes, productores y trabajadores independientes.

Pero generar empleo también significa decidir qué vamos a producir.

Queremos una provincia que agregue valor a sus materias primas; que desarrolle agroindustria, alimentos, producción porcina, apicultura, hidroponía, industria farmacéutica, logística, economía del conocimiento, turismo, energías y nuevos proyectos industriales.

Queremos potenciar la Zona Franca de Justo Daract, aprovechar nuestra ubicación estratégica en el centro del país, desarrollar un verdadero hub logístico y fortalecer nuestra conexión productiva con Chile y los mercados internacionales.

La ubicación geográfica de San Luis debe convertirse en una ventaja económica.

También tenemos que mirar a miles de trabajadores que hoy prácticamente no existen para el sistema: electricistas, albañiles, jardineros, herreros, técnicos, trabajadores de mantenimiento, empleadas domésticas y tantos otros oficios.

Por eso proponemos organizar y fortalecer al trabajador independiente mediante capacitación, certificación de competencias y una bolsa de trabajo que permita conectar directamente la demanda con quienes saben hacer el trabajo.

El Estado no tiene que reemplazar al trabajador ni al empresario. Tiene que crear las condiciones para que ambos puedan crecer.

También proponemos transformar progresivamente los programas sociales en verdaderos programas de formación y empleabilidad. Una persona debe poder capacitarse sin perder inmediatamente su ingreso, adquirir una profesión u oficio y tener un puente concreto hacia el sector privado.

No queremos quitar oportunidades. Queremos multiplicarlas.

Y hay otro punto fundamental: necesitamos recuperar una cultura que valore a quien produce.

Cada comercio que abre sus puertas genera movimiento. Cada PyME que incorpora un trabajador crea una oportunidad. Cada productor que aumenta su producción mueve una cadena completa. Cada industria que decide instalarse en San Luis significa salarios, proveedores, transporte, consumo e inversión.

Por eso debemos dejar de mirar al empresario, al comerciante, al productor y al trabajador como sectores enfrentados. Sin empresas no existen puestos de trabajo privados, y sin trabajadores no existe producción.

Nuestro desafío es hacer que vuelvan a crecer juntos.

San Luis alguna vez fue reconocida por su capacidad para atraer industrias. Ahora debemos construir una nueva etapa, adaptada al mundo actual: competitiva, tecnológica, exportadora y abierta a las inversiones.

No alcanza con administrar lo existente.

Tenemos que crear lo que todavía no existe.

Queremos que nuestros jóvenes puedan estudiar y encontrar oportunidades acá. Que quien tenga una idea pueda convertirla en una empresa. Que quien tenga un oficio pueda vivir dignamente de él. Que una empresa argentina o extranjera encuentre razones concretas para elegir San Luis para producir.

Y que ningún puntano tenga que depender de conocer a alguien dentro del Estado para conseguir una oportunidad laboral.

El empleo también es independencia.

Es poder elegir, proyectar, independizarse, formar una familia, comprar una casa, emprender y decidir sobre el propio futuro.

Ese es el modelo que defendemos desde Impulso Generacional: un Estado que acompañe sin someter, un sector privado que encuentre condiciones para crecer y una sociedad en la que el esfuerzo vuelva a tener recompensa.

No queremos una provincia que distribuya pobreza.

Queremos una provincia que genere riqueza, producción y oportunidades.

Nuestro compromiso es transformar la matriz productiva de San Luis para que el empleo privado vuelva a ser el gran motor de movilidad social.

Porque el verdadero progreso no se mide por cuántas personas necesitan del Estado.

Se mide por cuántas ya no lo necesitan para poder salir adelante.

San Luis tiene recursos, ubicación, trabajadores, conocimiento y capacidad productiva.

Lo que falta es poner todo eso detrás de una misma dirección.

Producir más. Invertir más. Exportar más. Y, sobre todo, crear más trabajo.

Ese es el San Luis que proponemos construir.

Karina Fabi
Impulso Generacional